martes, 3 de julio de 2012

Petróleo...(II)


Siguiendo con el tema petrolífero, hoy continuaré con la entrada y a ver si acabo con el tema o lo dejo abierto a futuras entradas…a ver que sale.

Hasta ahora había hablado de la parte más “técnica” de los procesos relacionados con el petróleo. En esta entrada espero dar unas pequeñas pinceladas en las alternativas y algunas curiosidades sobre estas industrias.


Proceso de destilado del petróleo. Fuente: Wikipedia.

Como bien vimos en la anterior entrada, en el proceso de destilado obtenemos distintos productos como por ejemplo el alquitrán con el que se asfaltan las carreteras, keroseno –utilizado como combustible en sectores como el de la aviación-, gasolina pesada –más conocida como “super”- y diesel utilizados como combustibles en nuestros automóviles o en las calderas para conseguir agua caliente o calefacción. Además de todo ello también se obtiene gases como propano, etano o metano. Estos gases pueden utilizarse también y son conocidos como GLP –Gases Licuados del Petróleo.

Si estos gases no se utilizan, al final de proceso de destilación se queman. Sí, son quemados ya que la legislación no permite expulsar a la atmósfera metano o gases similares pero si dióxido de carbono –para mi esto  supone un conflicto ya que uno es perjudicial por unas razones determinadas pero el quemarlo también es perjudicial pues el CO2 favorece el efecto invernadero.

Bien, volviendo con los productos anteriores podríamos encontrar posibles sustitutos –o candidatos a sustitutos. Desde luego de la gasolina y el diesel creo que actualmente ya se están utilizando biocombustibles, si nos centramos en el caso de la automoción esto se lleva un paso más al desarrollo de los coches híbridos o totalmente eléctricos. Realmente creo que para cada aplicación podría desarrollarse, si no se ha hecho ya, una fuente de energía renovable equivalente que sea más respetuosa con el medio ambiente. Ya que por ejemplo, el petróleo, tiene un impacto ambiental durante todo el proceso de uso, es decir, desde que lo extraemos de la corteza terrestre, en su transformación –como se ha visto en las refinerías-, y en su posterior consumo del producto final bien en forma de emisión de CO2 u otras formas de contaminación.

Me gusta pensar –no se si será cierto- que podemos ir reduciendo el consumo de materias primas fósiles como el petróleo con el desarrollo de las energías renovables. Y creo que voy a poner el último ejemplo, pero no creo que cierre el tema…

Esquema de una instalación de ACS y calefacción solar. Fuente: Soliclima.

Si tenemos un circuito de calefacción que calienta un hogar mediante radiadores que funcionan con un circuito de agua caliente, podemos utilizar –y sería “normal”- una caldera o bien de gasoil o de GLP para calentar el agua y hacer funcionar el sistema de calefacción o ACS –Agua Caliente Sanitaria. Si quisiéramos reducir el consumo de combustible y reducir las emisiones para causar un menor impacto podríamos instalar un colector solar que nos aportaría un porcentaje del caudal caliente que nuestra caldera ya no tendría que calentar. Obviamente no podemos funcionar totalmente con este colector pero si durante una parte del día. Esto depende, por supuesto, de la climatología de lugar entre otros factores pero es una sugerencia de una instalación y un ahorro en consumo de derivados del petróleo.

Y ya me despido, de momento hasta la próxima entrada. Como siempre, espero que os sea de interés. ;)

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